Hablemos

Rowell Lab

Ideas que todavía no sabemos si van a funcionar.

El Lab es la parte del trabajo que nadie nos pidió. Aquí probamos herramientas, automatizaciones y productos con nuestro propio tiempo, y contamos el estado real de cada uno: lo que ya está en uso y lo que todavía está en pruebas.

No es una vitrina de tecnología. Es la razón por la que una agencia de publicidad de Manizales puede montar un chatbot, medir una campaña con datos propios o inventarse un producto cuando lo que el cliente necesita todavía no existe.

Bitácora
N.º Experimento Qué es Estado
01 Óyeme Un intercomunicador de oficina: cada persona tiene un botón numerado, se oprime y se habla. Sin marcar, sin salas y sin esperar a que alguien acepte. Vive en oyeme.co. En uso
02 Rowell Flow Planes de medios para eventos, de la cotización a la orden. El cliente ve su presupuesto y su plan; los costos de proveedor y los márgenes se quedan en la agencia. En uso
03 Avísale Reemplaza el turno de papel: el cliente deja su número en el mostrador, se va a hacer otra cosa y recibe un WhatsApp cuando le toca. Dos mensajes por turno, nunca tres. En pruebas
04 NotifyCar Avisos por WhatsApp cuando pasa algo con un vehículo: entra la placa y el número, y el mensaje sale solo. En uso
05 Corrector de ortografía Cada pieza que se sube a un proyecto pasa por un revisor automático: lee la imagen o el PDF, encuentra las erratas y las comenta en la tarea, mencionando a quien la hizo. En uso
06 Frescómetro Herramienta propia que mide qué tan fresca está la comunicación de una marca antes de que el cliente lo note. En uso
07 Chatbots con IA Atención por WhatsApp con IA entrenada por marca. Escala a una persona cuando la conversación lo pide. En uso
08 Automatizaciones Flujos armados con n8n, Make e IA para que reportes, respuestas y trámites internos se hagan solos. En uso
09 IA para community Respuestas y moderación asistidas por IA, con criterio humano encima. La máquina propone, la persona firma. En pruebas
Dos en detalle
En uso

Óyeme

Un intercomunicador de oficina: cada persona tiene un botón numerado, se oprime y se habla. Sin marcar, sin salas y sin esperar a que alguien acepte. Vive en oyeme.co.

En uso

Corrector de ortografía

Cada pieza que se sube a un proyecto pasa por un revisor automático: lee la imagen o el PDF, encuentra las erratas y las comenta en la tarea, mencionando a quien la hizo.

¿Tienes
una idea rara?

Cuéntanosla como quieras. De ahí salen casi todas las de esta lista.

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